El Conde mi señor se fue a Napóles;
el Duque mi señor se fue a
Francia:
príncipes, buen viaje, que este
día
pesadumbre daré a unos caracoles.
Como sobran tan doctos españoles,
a ninguno ofrecí la Musa mía;
a un pobre albergue sí, de
Andalucía,
que ha resistido a grandes, digo
Soles.
Con pocos libros libres (liberes
digo
de expugnaciones) paso y me
paseo,
ya que el tiempo me pasa como
higo.
No espero, en mi verdad, lo que
no creo;
espero en mi consecuencia lo que
sigo:
mi salvación, que es lo que más
deseo.
Góngora. (1610)
Comentario filosófico:
La vida en la corte de Góngora,
no era sencilla, por lo que sabemos tuvo grandes enemigos y en este poema vemos
como su ataque a la nobleza, lo deja claro en los primeros versos en los cuales
expresa un rechazo hacia ellos, con la frase buen viaje, dicho de forma irónica.
Posteriormente a esta idea
Góngora hace referencia a la satisfacción personal ante la idea de comerse un
mangar exquisito, como son los caracoles. Y al mismo tiempo, los caracoles, son
una imagen de que algo importa poco.
En el viaje a países del entorno
de España como son Francia e Italia, la nobleza se lleva consigo a un grupo de
poetas de la Corte, entre los cuales él no está, porque a los ojos de esta
nobleza el no es tan importante, por lo cual los poemas de Góngora muestran un
rechazo hacia todos ellos. Y nos dice que a ninguno ofrecerá sus creaciones.
Cuando en el poeta habla de un
pobre albergue, lo que nos quiere decir es en realidad la sencillez y libertad
con la que se mueve el pueblo llano, en el cual él está incluido. Y que ha
soportado toda clase de críticas donde solo los Soles (la gente importante de
Andalucía) le han mostrado respeto hacia
sus poemas y creaciones.
Con el verso “Con pocos libros
libres” el poeta lanza una crítica hacia la jerarquía eclesiástica, la cual
controlaba lo que se escribía y censuraba, es decir, todo aquello que iba en
contra de los hábitos morales y sociales establecidos en el Siglo de Oro (época
Barroca). Aún y a pesar de la censura que había, el autor muestra sus ansias de
libertad para escribir sin miedo sus poemas ya que el tiempo pasa rápidamente.
Fuera de sus ideas solamente
siente que la verdad es lo que escribe, que hay una gran falsedad a su
alrededor y que lo más importante para él es vivir de acuerdo a sus
sentimientos y creencias, en esencia la salvación de su alma.
Independientemente de las
críticas que hace en este poema a todo aquello que él considera innecesario,
como son los nobles, los otros poetas, los censores de la iglesia, siente que
la libertad y las influencias, de este Siglo de Oro, que tantos cambios había
traído consigo. El pueblo llano pensaba por sus propios medios y se le daba
importancia a un pensamiento culto diferente, sabiendo que el hombre se había
convertido en el punto de referencia de una filosofía diferente ya que se lo cuestionaba
todo lo anteriormente defendido. Nadie sabía hasta donde podía llegar la
realidad o lo irreal.
Se le daba especial importancia
al cuidado del lenguaje y aportando nuevos temas como podían ser: el
desencanto, el desengaño, el pesimismo, la desolación, la vida o la locura del
mundo entre otros temas.
Góngora aún sabiendo lo exigente
que era el Santo Oficio en el cuidado de la ortodoxia católica, quiere escribir
lo que realmente sale de su inspiración. Atendiendo únicamente a la libertad
del pueblo llano, lejano de la pomposidad de la Corte.
Al poeta le gustaba mostrar su
inteligencia a través del lenguaje culto y cuidado.
A pesar de que el autor nos dice que no espera lo que no cree, en el
fondo nos está expresando una angustia y una desazón de su propio espíritu,
pues para vivir con esa libertad que el busca en la sencillez de las aldeas debe
jugar con las normas cristianas impuestas.
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