sábado, 15 de junio de 2013

Comentario filosófico. (17-6-13). Góngora.

El Conde mi señor se fue a Napóles;
el Duque mi señor se fue a Francia:
príncipes, buen viaje, que este día
pesadumbre daré a unos caracoles.
  Como sobran tan doctos españoles,
a ninguno ofrecí la Musa mía;
a un pobre albergue sí, de Andalucía,
que ha resistido a grandes, digo Soles.
   Con pocos libros  libres (liberes digo
de expugnaciones) paso y me paseo,
ya que el tiempo me pasa como higo.
  No espero, en mi  verdad, lo que no creo;
espero en mi consecuencia lo que sigo:

mi salvación, que es lo que más deseo.
Góngora. (1610)


Comentario filosófico:
La vida en la corte de Góngora, no era sencilla, por lo que sabemos tuvo grandes enemigos y en este poema vemos como su ataque a la nobleza, lo deja claro en los primeros versos en los cuales expresa un rechazo hacia ellos, con la frase buen viaje, dicho de forma irónica.
Posteriormente a esta idea Góngora hace referencia a la satisfacción personal ante la idea de comerse un mangar exquisito, como son los caracoles. Y al mismo tiempo, los caracoles, son una imagen de que algo importa poco.
En el viaje a países del entorno de España como son Francia e Italia, la nobleza se lleva consigo a un grupo de poetas de la Corte, entre los cuales él no está, porque a los ojos de esta nobleza el no es tan importante, por lo cual los poemas de Góngora muestran un rechazo hacia todos ellos. Y nos dice que a ninguno ofrecerá sus creaciones. 
Cuando en el poeta habla de un pobre albergue, lo que nos quiere decir es en realidad la sencillez y libertad con la que se mueve el pueblo llano, en el cual él está incluido. Y que ha soportado toda clase de críticas donde solo los Soles (la gente importante de Andalucía)  le han mostrado respeto hacia sus poemas y creaciones.

Con el verso “Con pocos libros libres” el poeta lanza una crítica hacia la jerarquía eclesiástica, la cual controlaba lo que se escribía y censuraba, es decir, todo aquello que iba en contra de los hábitos morales y sociales establecidos en el Siglo de Oro (época Barroca). Aún y a pesar de la censura que había, el autor muestra sus ansias de libertad para escribir sin miedo sus poemas ya que el tiempo pasa rápidamente.
Fuera de sus ideas solamente siente que la verdad es lo que escribe, que hay una gran falsedad a su alrededor y que lo más importante para él es vivir de acuerdo a sus sentimientos y creencias, en esencia la salvación de su alma.
Independientemente de las críticas que hace en este poema a todo aquello que él considera innecesario, como son los nobles, los otros poetas, los censores de la iglesia, siente que la libertad y las influencias, de este Siglo de Oro, que tantos cambios había traído consigo. El pueblo llano pensaba por sus propios medios y se le daba importancia a un pensamiento culto diferente, sabiendo que el hombre se había convertido en el punto de referencia de una filosofía diferente ya que se lo cuestionaba todo lo anteriormente defendido. Nadie sabía hasta donde podía llegar la realidad o lo irreal.
Se le daba especial importancia al cuidado del lenguaje y aportando nuevos temas como podían ser: el desencanto, el desengaño, el pesimismo, la desolación, la vida o la locura del mundo entre otros temas.
Góngora aún sabiendo lo exigente que era el Santo Oficio en el cuidado de la ortodoxia católica, quiere escribir lo que realmente sale de su inspiración. Atendiendo únicamente a la libertad del pueblo llano, lejano de la pomposidad de la Corte.
Al poeta le gustaba mostrar su inteligencia a través del lenguaje culto y cuidado.
A pesar de que el autor  nos dice que no espera lo que no cree, en el fondo nos está expresando una angustia y una desazón de su propio espíritu, pues para vivir con esa libertad que el busca en la sencillez de las aldeas debe jugar con las normas cristianas impuestas. 

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